Neopark refuerza su compromiso con la calidad y la seguridad con la obtención de la certificación AENOR conforme a las normas UNE-EN 1176-7 y UNE-EN 16630.
La seguridad y la calidad en los espacios públicos son el resultado de una planificación rigurosa, el cumplimiento normativo y un proceso continuo de mejora. En Neopark seguimos avanzando hacia la excelencia y contamos con la certificación de la Marca AENOR, que avala la calidad y la seguridad de nuestros servicios de instalación, inspección y mantenimiento de áreas de juego infantiles, así como de instalación, inspección y mantenimiento de equipos fijos de entrenamiento físico al aire libre.
¿Qué significa contar con la certificación AENOR?
La certificación de AENOR es la confirmación de que Neopark trabaja bajo criterios objetivos, auditados y reconocidos, cumpliendo con las normas técnicas más exigentes del sector.
Esta certificación acredita nuestros servicios de instalación, inspección y mantenimiento, tanto en parques infantiles como en equipamientos deportivos al aire libre, garantizando que cada actuación se realiza conforme a la normativa vigente y a las mejores prácticas profesionales.
Normativas que respaldan nuestros servicios.
La certificación obtenida por Neopark se basa en dos normas fundamentales para la seguridad en espacios públicos:
Por un lado, la Norma UNE 1176-7:2021, que regula la correcta instalación, inspección y mantenimiento de las áreas de juego infantiles, estableciendo cómo deben conservarse los parques para garantizar un uso seguro a lo largo del tiempo.
Por otro, la Norma UNE EN 16630:2015, aplicable a los equipos fijos de entrenamiento al aire libre, que define los requisitos de seguridad, uso, inspección y mantenimiento de este tipo de instalaciones deportivas de acceso libre.
Ambas normas tienen un objetivo común: reducir riesgos, prevenir accidentes y asegurar la durabilidad de los equipamientos, protegiendo a los usuarios y a las entidades responsables de su gestión.
Evolución constante al servicio de la calidad y la seguridad.
Para Neopark, la calidad es un proceso permanente. La obtención de esta certificación refuerza una forma de trabajar basada en la mejora constante, que incluye la formación continua de nuestro equipo técnico, la revisión y optimización de los procedimientos de instalación e inspección, la aplicación de planes de mantenimiento preventivo y correctivo rigurosos y el cumplimiento estricto de la normativa vigente.
Este enfoque nos permite anticiparnos a los problemas, alargar la vida útil de las instalaciones y ofrecer espacios seguros y funcionales desde el primer día y durante toda su vida útil.
¿Qué hace que un parque infantil sea realmente seguro?
Un parque infantil es un entorno diseñado pensando en los niños, pero también en su protección. La normativa establece que todo comienza con un diseño adecuado, adaptado a la edad de los usuarios y al entorno, donde cada elemento se coloca respetando distancias y evitando interferencias entre juegos.
Las áreas de seguridad alrededor de cada equipo permiten el movimiento libre y reducen el riesgo de golpes. A esto se suma la importancia de las superficies de impacto, pavimentos amortiguadores diseñados según la altura de caída, que ayudan a minimizar las lesiones cuando se producen caídas, algo inevitable en el juego infantil.
Los materiales y acabados también juegan un papel clave. Juegos resistentes, sin aristas cortantes ni elementos peligrosos, preparados para soportar el uso intensivo y las condiciones climáticas. Pero nada de esto sería suficiente sin una correcta supervisión técnica. Las inspecciones periódicas y el mantenimiento continuo permiten detectar desgastes, daños o actos vandálicos antes de que supongan un riesgo, garantizando que el parque siga siendo seguro con el paso del tiempo.
Entrenar al aire libre: salud, bienestar… y seguridad
Las zonas de entrenamiento al aire libre fomentan hábitos saludables y el uso activo de los espacios urbanos. Sin embargo, para que estos beneficios se mantengan, la seguridad es esencial. La normativa exige una instalación estable y correcta, con equipos firmemente anclados y diseñados para soportar un uso continuado por personas de diferentes edades y niveles físicos.
El respeto de las zonas de uso y las distancias de seguridad evita interferencias entre usuarios y reduce el riesgo de accidentes durante la práctica deportiva. El pavimento, antideslizante y bien nivelado, contribuye a prevenir caídas, mientras que la información al usuario, mediante cartelería clara, permite un uso adecuado y responsable de los equipos.
Al igual que en los parques infantiles, el mantenimiento periódico y las inspecciones técnicas son clave para que estos espacios sigan siendo seguros, funcionales y accesibles a lo largo del tiempo.
Conclusión
Contar con una empresa certificada supone una garantía de tranquilidad para ayuntamientos, entidades públicas y privadas. La certificación AENOR asegura que los servicios se prestan bajo estándares reconocidos, con criterios objetivos de control, seguimiento y trazabilidad.
En Neopark seguiremos trabajando con la misma responsabilidad e ilusión para mantener y mejorar estos estándares, contribuyendo a crear entornos urbanos más seguros, saludables y sostenibles, donde jugar y entrenar al aire libre sea siempre sinónimo de confianza.







